Estriba sus tormentos en la esperanza, que pecado tras pecado asiente a la serpiente trato a trato.Es corrompido el camino entre el rezo y la blasfemia; perdiendo cada segundo de vida en alzar altares a la gracia de su reflejo.
Se adora, se mima; esculpe su majestuosa sombra; diríase que el sol nació para servirla.
Asevera el miedo que no quiere continuar con esta lucha, la conllevada contra el amor ajeno.
Amarse a sí mismo es un derecho, una obligación, un placer y una medicina para el corazón. Sin embargo, nadie puede amar hasta dejar la vida en ello
Ama y cuida el qué; no siempre ha de amarse uno antes que a nada, no siempre, ni nunca -dijo su conciencia.
Amante de las maravillas que da el delirio primaveral de la vida; pierda el sentido todo menos la belleza impregnada en la superficie de la existencia: larga vida a la espera del más allá.
Aguarda con impavidez, el otro lado del espejo, esperando a que Narcisa no ceda en su mayor dedicación. Ámase, a cada mentira un tanto más.
El espejo, la pared, sus reflejos y silencios. Amar a quien cree amarse, pero tan sólo tiene miedo de que el espejo se convierta en pared; es todo irremediablemente silencio.
Reflejos que venden vacunas contra desamores fingidos.
Su piel es la razón para todo.
Imagen tomada de la película Säsom i en spegel, dirigida por Ingmar Bergman
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Aprovecho para hacer acto de spam, totalmente voluntario:
Es la primera composición tras haber aprendido realmente a trabajar con partituras, que me he dignado a hacer. Tocada y grabada con sintetizadores, ya que otro medio supondría lidiar con lo imposible.